Los sabios.

Si un equipo sale al campo solamente a dar patadas, a jugar sucio y a vulnerar el reglamento siempre que le sea posible con marrullerías, trampas e incluso violencia, hay que decir, que gran parte de la culpa por no decir toda, es de su entrenador y me parece muy bien que cuando esto sucede en un terreno de juego, el entrenador del equipo contrario que padece esta forma antideportiva de jugar, se queje, proteste e incluso lo denuncie, pero lo que ya es rizar el rizo de la caradura, es que haya entrenadores a los que llamaremos los sabios (por que parece que están por encima del bien y del mal) y que no nombraremos, para que cada cual averigüe quienes son y saque sus propias conclusiones, que se permiten criticar a su colega de al lado, sobre todo cuando pierden, diciendo que el equipo contrario jugó de esta u otra forma y les parece mal en el colmo de la desfachatez, que el entrenador rival juegue a la defensiva o utilice dispositivos tácticos determinados para obtener el mayor provecho posible. Esto cuando menos, a mí particularmente me resulta increíble, por que desde luego no se entiende que un entrenador se sienta molesto por que otro entrenador utilice los medios, recursos y capacidades que sus conocimientos tácticos le permitan para que sobre un terreno de juego su equipo pueda sacar el mayor rendimiento posible y superar al contrario.

Yo les preguntaría a esos entrenadores que creen poseer la receta mágica (y única, al menos para ellos), que me dijeran como se debe de jugar bien al fútbol. Normalmente para esta clase de entrenadores el fútbol sólo es ofensivo, defender parece ser una falta grave y acumular demasiados efectivos en propio campo es según dan a entender pecado mortal .

Y defender es un arte, como atacar y hay que saber hacerlo bien y eso no es anti-fútbol como algunos quieren hacernos ver. Si no hubiera equipos que saben defenderse como lo hacen, el fútbol carecería de la emoción e incertidumbre que lo caracteriza, pues los partidos acabarían con resultados de escándalo y sería tan fácil meter goles como en balonmano y evidentemente cuanto más fácil sea marcar un gol, cuanto menos trabajo cueste, menos aliciente y menos diversión producirá en el espectador y esto va por los que sólo hablan del fútbol como espectáculo y dejan a un lado lo que tiene de deporte. El circo si es un espectáculo, pero el fútbol es otra cosa.

Conclusión, hay entrenadores que en definitiva lo que dan a entender muchas veces quizás para no querer reconocer los méritos del entrenador que ese día tienen de rival, que el equipo contrario tiene que jugar como a ellos les convendría para poder ganarlo, eso se llama tener mucha jeta para buscar motivos inexistentes que muchas veces quieren enmascarar errores o la propia incompetencia y si no es así agradecería que alguien me lo explique ya que hay actitudes de algunos técnicos que realmente no entiendo.

¿No sería mejor felicitar al colega de turno cuando te ha hecho un planteamiento tan perfecto en el campo y se ha llevado el gato al agua aunque tú tengas un equipo en teoría superior? Fastidia que alguien te deje en evidencia pero cuando es así, si no lo quieres reconocer, mejor cállate y aprende para la próxima.

Paco Arias. Entrenador Nacional de Fútbol. Septiembre 2010.

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