Entrenador de Fútbol: Comunicar, Motivar y Escuchar.

1-La comunicación entre el entrenador y el futbolista.

La comunicación entre el entrenador y los jugadores que forman parte del equipo que dirige, es fundamental e imprescindible y si ésta no existe, no hay posibilidad alguna de entendimiento. Por eso se hace de todo punto necesario que el técnico sepa como comunicarse con sus futbolistas para poder transmitirles todo aquello que sabe y que pretende hacerles llegar, para conseguir de ellos el máximo rendimiento con arreglo a las posibilidades individuales de cada uno.

De poco le sirve a un entrenador estar muy preparado y tener unos grandes conocimientos futbolísticos si luego por los motivos que sean no sabe hacerlos llegar a su equipo. Por eso en el fútbol se dan casos de técnicos con unos conocimientos no excesivamente amplios y con unos recursos limitados, pero que sin embargo saben conectar con el futbolista por que consiguen transmitirle lo que quieren lograr de él y lo que es más importante, lo convencen de que lo puede conseguir haciéndole creer en sí mismo y exprimiendo en el buen sentido todo su potencial tanto deportivo como personal, por lo tanto si falla la comunicación entrenador-jugador por que el primero no sabe transmitirle al segundo lo que pretende, esto afecta negativamente y en un porcentaje muy alto al rendimiento del futbolista.

Los entrenadores han de darse cuenta de este aspecto tan importante de su trabajo diario, ya que a veces por mucho que se hablen y se repitan las cosas, una y otra vez, el mensaje no llega a su destino por que se transmite de forma equivocada e igualmente también se da el caso de aquellos entrenadores que aún sabiendo expresarse muy bien, sólo se escuchan a sí mismos, y eso si que es un verdadero problema, que han de corregir si quieren ser eficaces en el desarrollo de su actividad.

2-El papel motivador del entrenador.

Una de las misiones fundamentales que un entrenador ha de tener siempre presente a la hora de desarrollar su labor dentro de un equipo, consiste principalmente en saber motivar a sus jugadores para que estos sean capaces de desarrollar su actividad empleando el mayor esfuerzo, ilusión y convencimiento, con el fin de conseguir los objetivos que se han establecido de cara al desarrollo de la temporada.

Un técnico que no sepa motivar o que no tenga el suficiente poder de convencimiento para ilusionar a sus futbolistas, será muy difícil que pueda llegar a lograr de su equipo el máximo rendimiento a nivel competitivo.

Un buen entrenador ha de poseer unos amplios conocimientos a nivel psicológico (sin que esto quiera decir que tenga que ser un verdadero especialista ), unas grandes dotes persuasivas y mucho tacto para saber entenderse con sus jugadores, pues muchas veces el factor determinante para conseguir hacer un equipo campeón (o lograr una buena clasificación), no sólo reside en el apartado específico del fútbol, sino que es más una cuestión de fortaleza mental, estado de animo y autoestima, que obviamente es de vital importancia tener en cuenta y que por supuesto es algo que se puede entrenar a nivel psicológico y por consiguiente mejorar.

Hoy en día una gran parte de los grandes equipos de fútbol disponen en su cuerpo técnico de la figura del Psicólogo Deportivo que es el profesional especializado en lo concerniente al apartado de entrenamiento mental del futbolista, pero esto no quiere decir que el entrenador deba de mantenerse al margen de este aspecto. También se da el caso de que hay técnicos que creen conveniente no utilizar los servicios del Psicólogo en sus equipos, decisión que por supuesto se debe de respetar pues cada entrenador ha de disponer libremente de aquellos profesionales que considere más apropiados para incluirlos en su equipo de trabajo.

3-El Entrenador que escucha.

El entrenador nunca ha de descuidar su faceta humana, por que antes que técnico deportivo es una persona y siempre tiene que mantener una buena predisposición para ayudar a sus jugadores, aunque los problemas que estos tengan se salgan del ámbito estrictamente deportivo, lo que por otra parte, es un hecho que no se puede considerar infrecuente.

Un buen entrenador sabe escuchar a sus futbolistas y se preocupa en todo momento por ayudarles y orientarles, sobre todo si se trata de gente que está empezando y tienen necesidad de ser aconsejados por alguien de más edad, que le pueda transmitir su experiencia, orientarles y darles las recomendaciones adecuadas. Aunque hay que procurar siempre no invadir el terreno privado del futbolista y ser muy prudentes a la hora de entrar en cuestiones que se salen fuera de lo que son las competencias propias del entrenador. Es decir hay que ayudar cuando alguien lo necesita y pide ser ayudado, salvo que sea algún tema grave o el interesado no se atreva y sea el técnico el que dé el primer paso para afrontar la situación que se pueda plantear.

Lo que hay que evitar siempre en este tipo de intervenciones y vuelvo a recalcar cuando se trata de gente joven, es actuar con un tipo de paternalismo que en los tiempos que vivimos posiblemente ya está por completo fuera de lugar y más que beneficiar perjudica, aunque quien

actúe de esta forma lo haga con la mejor de sus intenciones.

Resumen:

1-Es fundamental para que exista una buena comunicación entre el entrenador y el jugador, que el primero sepa transmitir correctamente el mensaje, ya que muchas veces, el futbolista no recibe de forma adecuada lo que el técnico quiere hacerle llegar.

2-La motivación juega un papel fundamental a la hora de afrontar la competición y es una herramienta clave en la preparación de un equipo.

3-La mejora manera que el entrenador tiene para poder ayudar al futbolista tanto en cuestiones deportivas como personales, es sabiendo escuchar lo que este le dice.

Paco Arias

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